Agujero de Bankia camino del 3,6% del PIB

Acabo de escuchar la rueda de prensa del presidente de Bankia con su plan de saneamiento.

Confirma que efectivamente la nacionalización (inyección de dinero público vía participación en capital) es de 24.000 por lo que son necesarios 19.000 que se sumen a los 5.000 ya ejecutados del antiguo FROB. Todas la cifras en números redondos.

No obstante, también anuncia que en el último trimestre del año será necesaria una ampliación de capital de aproximadamente 12.000 millones. A esta ampliación de capital se reserva el derecho preferente a los actuales accionistas, y en última instancia la suscripción total está garantizada por el Estado.

En resumen, si durante los próximos meses Bankia se gana la credibilidad y la inversión privada acude a su ampliación de capital las cosas irán razonablemente bien (mirando hacia el futuro). Si por el contrario, no consigue dicha credibilidad será el Estado el que acuda a la ampliación de capital.

Esto supondría que la nacionalización ascendería a 36.000 millones de Euros. Es decir el 3,6% del PIB.

Ver más en http://wp.me/p2kTds-2d

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Más sobre las provisiones de la infelicidad

La semana pasada escribí el post titulado Las provisiones de la infelicidad en el que contaba que la Reforma Financiera hace a los bancos más tristes pero igual de pobres, dado que tienen que reconocer pérdidas pero no consiguen liquidez para reiniciar su actividad crediticia. Asimismo indicaba que aproximadamente 70.000 millones de euros (7% del PIB) puede ser el valor de la recapitalización necesaria.

Parece que en esta cifra van coincidiendo cada vez más fuentes. La última el informe que presenta hoy el Consejo Empresarial para la Competitividad “Crecimiento y sostenibilidad de la economía española”. No obstante, me ha llamado la atención como nuestros grandes empresarios consideran que, en gran medida, el sistema es autosuficiente y no necesitará ayuda para recapitalizarse. En concreto, opinan que los 70.000 millones vendrían de:

  1. Aproximadamente 30.000 millones de las previsiones de beneficio antes de provisiones de los próximos dos años.
  2. Aproximadamente 30.000 millones del Fondo de Garantía de Depósitos. En la actualidad es de 8.000 millones y el resto se dotará durante la próxima década.
  3. Aproximadamente 10.000 millones de ayuda pública.

Evidentemente es una solución mejor en términos de autosuficiencia y, por tanto, de independencia y soberanía que la solución que yo valoraba como más viable, la cual es acudir al Mecanismo Europeo de Estabilidad en el mes de julio. Asimismo, la solución planteada por los empresarios está en la línea del mensaje político lanzado por la Administración Rajoy y también desde Ferraz. Por tanto, no tengo duda de que es la solución más deseable.

No obstante, es evidente que:

  • La liquidez vendría durante los próximos años, si y sólo si  se cumplen los planes previstos. Ante esta condicionalidad cabe preguntarse si los próximos vencimientos que tienen que afrontar nuestras entidades financieras pueden abordarse sin liquidez inmediata confiando en la refinanciación. Interpreto que de ahí viene la insistencia oficial en que el BCE reactive la barra libre de liquidez al 1% lo que permitiría ganar tiempo, de nuevo, mediante una refinanciación fácil y barata (a cambio del más injusto de los impuestos desde un punto de vista social que es la inflación que tendríamos en el futuro).
  • Para que se cumplan los planes futuros de liquidez no sólo es necesario que se cumpla el escenario previsto de beneficios, sino sobre todo,  que estos vayan acompañados de cash flow (recuerden, de lo contrario serán más felices pero igual de pobres). Sinceramente, cuesta trabajo creer en el beneficio futuro acompañado de caja, cuando sabemos que incluso el beneficio pasado no era cierto. Recordemos como Caja Castilla-La Mancha o Bankia tenían beneficios altos hasta el mismo día en que tuvieron que ser intervenidas.
  • Por último,  me cuesta creer que las entidades puedan tener los beneficios previstos sino tienen líquido para reiniciar la actividad crediticia que es el negocio con el que deben lograr sus excedentes. No se puede producir pan sin harina, ni dar créditos sin dinero efectivo. Y no se puede ganar dinero vendiendo pan si no lo has podido producir por ausencia de harina.

Por tanto, me permito cerrar este post corto diciendo que si la Reforma Financiera dejaba a nuestro Sistema Financiero más triste e igual de pobre, la explicación que nos dan nuestros grandes empresarios es que en el futuro volverán a ser más felices y que de esa felicidad vendrá la riqueza. Pero eso ya lo veremos, puesto que el plan lleva muchos condicionales.

Eso sí, en lo que estoy totalmente de acuerdo con el informe es con el mensaje de que de la recesión sólo saldremos obteniendo los recursos fuera de España, y por tanto internacionalizando nuestra economía más y más, tanto en exportaciones como en flujos de inversión directa.

Enrique Martínez Cantero
Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

 

La crisis II. Los ajustes son tan necesarios como un presupuesto federal

Desde las elecciones del 20-N y de manera recurrente, parece que el debate está entre la agenda de la austeridad y la agenda del crecimiento. Me van a permitir decir que esto me parece tan simplista como aquello de que con Rajoy al día siguiente empezábamos a crear empleo, o que ahora con Hollande mañana empezaremos a crecer. Por seguir con la ironía, no deja de ser curioso que de momento los únicos que crecen en Europa sean los que llevan la etiqueta de austeros.

No hace mucho escuché a alguien (siento no acordarme para citarlo y también siento lo macabra que es la comparación) que España es un país drogadicto, enganchado al gasto público, y que lo que padecemos es una gran crisis de abstinencia o mono. Siguiendo con la metáfora vamos a buscar el tratamiento sustitutivo menos malo, la metadona, para quitarnos de nuestro problema pero sin morir en el intento; Y sin olvidarnos que no sólo tenemos una crisis producida por el mono, sino también una crisis financiera y real (quedándome sólo en lo económico).

Por tanto, mi primera opinión en este post es que no podemos renunciar a combatir un gasto público nacional, autonómico y local tan desmesurado en su tamaño como ineficiente en su contenido. Pero también es cierto que la operación de desmontar el efecto crowding out organizada por la Administración Rajoy (lo cual explicaba aquí) puede tardar en generar el resultado esperado más tiempo del que podemos esperar, o ser insuficiente.

En este sentido podemos buscar una solución en la experiencia americana o de manera más cercana en la experiencia suiza. En donde las fuertes operaciones de reducción de gastos públicos en administraciones que se habían excedido han sido compaginadas con una operación de inversión pública por parte de los otros niveles de la administración. Por ejemplo, cuando el Gobierno de  Suiza tuvo que realizar una fuerte contracción del gasto, los gobiernos de los Cantones -que tenían unas finanzas saneadas- se encargaron de acompañar a la inversión privada con inversiones públicas eficientes.

Evidentemente esto no es posible en España puesto que todas las administraciones padecen del mismo problema, y por tanto ninguna tiene margen de maniobra dentro de la Ley de Estabilidad y Sostenibidad (explicada aquí en referencia a la experiencia de Suiza).

Por el contrario, la solución sí podría venir de la mano de un presupuesto federal, en nuestro caso, de la Unión Europea. Evidentemente con lo que tenemos no se puede hacer nada, puesto que el actual presupuesto comunitario ronda tan sólo el 1% del PIB y en su mayor cuantía está repartido a los gobiernos de los Estados Miembros por lo que podemos hablar de transferencias más que de gasto federal.

En consecuencia, mi propuesta es dedicar más esfuerzos a lograr una verdadera política fiscal de la Unión. Por un lado, ya tenemos diseñado el control coordinado de los gastos nacionales, pero hay que compaginarlo con un plan de inversiones federal; Por el otro, hay que avanzar rápidamente en una armonización fiscal orientada a generar el nuevo presupuesto.

Por el contrario, propongo dedicar menos esfuerzos en conseguir demoras en el cumplimiento de nuestro compromiso de déficit. Porque… en cualquier caso: ¿Tiene España capacidad de financiar nuevos incrementos de déficit en el marco de la crisis de deuda soberana que sufrimos?

Un presupuesto fuerte de la Unión permitiría separar territorialmente el origen de los recursos del destino de los mismos, lo que ayudaría a combatir mejor los riesgos (en el caso actual, las evidencias) de socks asimétricos en una Unión Monetaria no óptima. Por tanto, es fundamentalmente un presupuesto para tiempos, territorios o sectores en crisis.

Asimismo, ayudaría a separar las decisiones de gasto público del ciclo electoral nacional (de lo que hablaba aquí), lo que implicaría una elección del destino de los recursos públicos con más probabilidad de resultar eficiente, con mayor repercusión en la creación de un mercado único, y menos electoralista.

¿Os parece descabellado? ¿Cuánto tiempo sería necesario para su aplicación? ¿Cómo sería la armonización fiscal? ¿Se podría hacer sin elevar el peso del sector público en Europa de manera estructural?

Enrique Martínez Cantero
Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

La Crisis (I). Las provisiones de la infelicidad.

La nueva Reforma del Sistema Financiero tiene como piezas clave las provisiones y la valoración de los activos. Una explicación de qué significa esto y la insuficiencia de su cuantificación está perfectamente explicada por Sala i Martín.

No obstante, por mi parte quiero poner el énfasis en los límites de su alcance. Tuve una magnífica profesora de Contabilidad en el IESE que nos enseñaba como las operaciones contables te hacen más feliz o más triste porque te suben o bajan los beneficios, pero ni te hacen más rico ni más pobre si no hay movimiento de caja (de dinero efectivo) en paralelo.

Pues bien, la reforma del sistema se basa en un movimiento contable que consiste en provisionar pérdidas y por tanto reducir el beneficio; pero nada más. Por tanto: ¡más tristes e igual de pobres! Con esto quiero decir que puede servir para poner en orden las cuentas, mejorar la transparencia e incrementar la credibilidad de las entidades financieras españolas. Pero no aporta de manera directa la liquidez que necesitan las Cajas (perdón, el sistema financiero) para empezar a funcionar, dar créditos y, por tanto, ganar dinero con la intermediación financiera que es su negocio y misión.

En definitiva es necesaria la aportación de liquidez por valor de 70.000 millones de euros que representa el 7% de nuestro PIB. O quizá sean 100.000 y el 10 % del PIB.

¿Cómo implementar semejante operación?

Crear el banco malo que compré a valor real (aproximadamente el 50%) los activos tóxicos. Por tanto, los bancos reconocerían dichas pérdidas y estarían más tristes pero a cambio recibirían en líquido el otro 50% y serían más ricos para iniciar de nuevo su actividad crediticia que es lo que necesitamos de ellos. Por el otro lado, el comprador tendría unos activos que probablemente podría rentabilizar en 10 años o más.

¿Quién tiene dinero y tiempo para comprar los activos del banco malo?

  • Por el lado privado probablemente sólo podemos mirar a China o a los países árabes. Pero más allá de su disponibilidad para hacerlo, cabe preguntarnos en qué medida es prudente depender financieramente de aquellos a los que compramos las materias primas; es decir, aquellos que nos tendrían que conceder créditos para comprar sus productos.
  • Por el lado de las instituciones internacionales tenemos la posibilidad de ser rescatados por el mecanismo europeo y por el FMI, pero probablemente con unas condiciones que “la calle” no aceptaría. Recordemos que Irlanda y Portugal avalan con su Fondo de Pensiones la devolución del rescate.
  • Por el lado público nacional sería con cargo a Deuda porque con cargo a los PGE  duplicaríamos nuestro déficit. Más allá de que la deuda no deja de ser una operación de déficit diferido, la pregunta es ¿Quién la compraría? Si la respuesta es el mercado internacional no habría problema (aunque esto nos vuelve a llevar a China y a los países árabes). Pero si la respuesta es el mercado nacional, es decir el sistema financiero nacional, volveríamos a engordar la bola de nieve como llevamos haciendo los últimos 4 años: el Gobierno emite deuda para poder ayudar a las entidades financieras y ésta la compran ellas mismas.

¿Qué es lo que interpreto que espera el Gobierno con la reforma? Interpreto que al poner en orden las cuentas esperan que las entidades ganen credibilidad y por tanto puedan acceder a los mercados financieros. O quizá sólo busca ganar tiempo para seguir buscando y negociando la financiación por parte del sector público o privado exterior.

En mi opinión, la opción más viable será la participación del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)  en la recapitalización del sistema financiero, lo cuál será posible a partir del mes de julio. Por tanto, negociando que las condicionalidades no se impongan a la economía en su conjunto, sino al sistema financiero rescatado. Es difícil, pero si en algo sobra experiencia en España es en negociar financiación europea y vivir en el límite de las condicionalidades y requisitos que la UE nos exige para su ejecución.

Enrique Martínez Cantero
Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

¡Hay orientación estratégica!: Es mi balance positivo de los 100 días de gobierno en una semana de desaliento.

¡Hay orientación estratégica!: Es mi balance positivo de los 100 días de gobierno en una semana de desaliento.

Esta semana han ido aconteciendo una serie de hechos que me han producido un cambio de ánimo desde la sensación inicial de que las reformas estaban orientando nuestra economía hacia una recuperación dentro de tres trimestres, hacia una sensación de que las reformas no cambian la realidad y son mal recibidas. El más simbólico de estos hechos es el resultado de las elecciones en Andalucía, el más mediático la Huelga General y el más importante las advertencias Europeas (y de algunos expertos españoles) de que la reforma del sistema financiero no es suficiente.

El estado de ánimo vuelve a cambiar de una manera fácil, con alguna noticia positiva o algún nuevo impulso desde el Consejo de Ministros … o se vuelve a hundir con nuevas noticias negativas. Es decir, es voluble y sólo relativamente importante. Por tanto, a continuación intento poner algunas evidencias para superar los estados de ánimos (sean los que sean) y analizar lo acontecido.

Mi principal valoración positiva es que existe un objetivo implícito y una gran coherencia en lograrlo (ver tabla). El objetivo es devolver a la sociedad civil y a la iniciativa privada más protagonismo en la gestión de la economía. Hablo de implícito porque no está formalmente anunciado; Hablo de sociedad civil más que de sector privado porque la Banca o el Sector Eléctrico no están entre los beneficiados por estas medidas; Y hablo de gran coherencia y no plena coherencia porque no consigo encajar la subida del IRPF en ninguna de las dimensiones estratégicas que orientan las actuaciones (aunque sí en una necesidad de cumplir con el objetivo de déficit rápidamente sin encontrar o querer abordar otras vías).

Dichas dimensiones estratégicas están orientadas, en primer lugar, a dar liquidez para la iniciativa privada (en los últimos años sólo ha crecido el crédito al sector público) y a liberar recursos acopiados por el Sector Público para que puedan ser utilizados por el privado.

En segundo lugar a otorgar seguridad jurídica a la empresa privada y muy en especial a aquella que depende del Sector Público. Bien porque vende a las Administraciones Públicas o bien porque su actividad es regulada por el Gobierno. También en otorgar seguridad y reputación a unas administraciones que pueden y deben funcionar bien.

En tercer lugar a facilitar la organización de la producción a la dirección de las empresas dándoles más poder de negociación y apoyando el acceso a los mercados exteriores con una clara orientación a este objetivo de la capacidad institucional pública.

Considero que puede ser objeto de discusión la pertinencia de este objetivo; sin duda tiene un componente ideológico o filosófico que en mi opinión es el fondo de la convocatoria de la huelga de hoy. También son discutibles y criticables algunas de las actuaciones y más aún algunos de los puntos concretos de las mismas (en particular, en el caso de la reforma laboral).

Pero quiero destacar que conviene ver con perspectiva global que es una orientación estratégica clara. Y que por tanto, aunque el grado de perfección en la concreción o aplicación de las actuaciones no alcance el 100% en todos los casos (o en ninguno), el grado de éxito de cada una de ellas se moverá en el mismo sentido y, por tanto, moverán a nuestra economía hacia un punto diferente y deseado por las reformas. No obstante, esto no es óbice para mejorarlas en la medida que se sepa cómo; y tampoco pretendo con ello convencer a aquellos que consideran inadecuado el objetivo final.

Dimensiones estratégicas Actuaciones

Dimensión Financiera. Proveer liquidez

Pagoa proveedores

Nueva aportación al ICO

Condicionalidad de incremento liquidez a las Pymes para acceder la ayuda pública en las   medidas de Saneamiento Financiero

Dimensión Financiera. Desmontar el efecto crowding out (o efecto desplazamiento de la   inversión privada a la pública)

Consolidación Fiscal y Acuerdo de No Disponibilidad Presupuestaria

Reducción subvenciones a Partidos Políticos y Agentes Sociales

Redimensionamiento del Sector Público Empresarial y Fundacional

Ley de Estabilidad Presupuestaria

Dimensión de la Seguridad Jurídica de la Empresa y mejora de la Reputación de la Administración Pública

Reforma de los Organismos Supervisores

Redimensionamiento del Sector Público Empresarial y Fundacional

Pago a proveedores

Ley de Transparencia y penalización de la mala gestión pública

Dimensión de la organización de la producción y la iniciativa empresarial

Reforma   Laboral

Ley de Apoyo a Emprendedores

Reorientación de los Servicios Exteriores hacia la Marca España

Enrique Martínez Cantero
Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

Nota: este post fue publicado originalmente en http://dl.dropbox.com/u/28167604/Hay%20orientaci%C3%B3n%20estrat%C3%A9gica.pdf

¿Quién gana y quién pierde en la decisión del Consejo sobre remanentes de #Fondos Europeos y lucha contra el #paro juvenil? ¿Por qué España pierde Fondos Europeos?

¿Quién gana y quién pierde en la decisión del Consejo sobre remanentes de #Fondos Europeos y lucha contra el #paro juvenil? ¿Por qué España pierde Fondos Europeos?

El anuncio de un nuevo año de recesión para la Unión Europea (en particular para España) ha generado la necesidad entre los líderes europeos de añadir a su agenda de ajuste presupuestario medidas que incentiven el crecimiento.

Una de las maneras de hacer compatibles los impulsos y el ajuste es reorientar gasto ya presupuestado sin que implique la movilización de nuevos recursos financieros. Y puesto que el contenido del crecimiento debe ser generar más empleo y en particular entre los jóvenes el destino de dicha reorientación está claro: políticas (activas) de empleo destinadas a los jóvenes. A esta orientación parece que se van a destinar los más de 80.000 millones de euros de los remanentes de los Fondos Estructurales (FEDER y FSE) y Fondo de Cohesión.

Pero cabe hacerse  la pregunta inversa: ¿de dónde se retirarán esos recursos que ya estaban presupuestados? La respuesta tiene buenas y malas noticias en función de quién la lea. Todo depende del origen de los recursos:

  • Por un lado, podemos estar hablando de recursos que se iban a perder por parte de los Estados Miembros  que reciben mas cantidad de Fondos (como España) y que en caso de no ejecución retornaría a los Estados Miembros que los aportan (como Alemania). Por tanto, estaríamos hablando de una buena noticia para España y de un acto de solidaridad por parte de Alemania.
  • Por otro lado, podemos estar hablando de decidir la suspensión de proyectos de infraestructuras de transportes, agua y medio ambiente; de programas de promoción económica y competitividad; y de políticas de inclusión social entre otras, para destinarlo a favorecer el empleo juvenil. En este caso, los ganadores y perdedores son evidentes, pero el saldo financiero para España sería el mismo.

Asumir que se pierden recursos procedentes de la Unión Europea es algo que cuesta entender por lo que voy a trazar algunas de las principales razones por las que esto ocurre:

  • Las Perspectivas Financieras que deciden el total de Fondos que le corresponden a cada Miembro se aprueban para 7 años (en este caso 2007-2013) junto con la senda financiera de ejecución y el destino del gasto tanto geo-económico como temático. En este sentido, la última negociación tenía parte de trampa en el caso de España: recibimos más cantidad de la que se esperaba (perdimos menos de lo que se creía respecto al 2000-2006) pero una gran parte se debía ejecutar en los primeros años, en las regiones menos desarrolladas y en el ámbito de las políticas más avanzadas como la innovación, la competitividad, o los compromisos medioambientales (la llamada Agenda de Lisboa). El resultado ha sido la dificultad o imposibilidad de ejecutarlas. Para que se entienda: más dinero pero para gastar en I+D en los primeros años y en Castilla-La Mancha; el resultado es el que se imagina.
  • Los proyectos a ejecutar están cofinanciados: es decir, parte lo pagan los Fondos Comunitarios (aproximadamente el 75% en las regiones más retrasadas y el 50% en las demás) y la otra parte las administraciones españolas (Gobierno de España y CC.AA. fundamentalmente). Las restricciones presupuestarias han hecho que en muchas ocasiones no se disponga de la parte nacional, por tanto los proyectos se retrasan y la financiación se termina perdiendo. Para aliviar someramente este problema la Comisión Europea ha ido permitiendo elevar en, hasta 10 puntos porcentuales, las tasas de cofinanciación de los Fondos. Es decir, para el mismo gasto total se incrementa lo que pone la Unión y se reduce lo que pone España.
  • La forma de ejecutar el gasto debe ser conforme a la Normativa Comunitaria y los Sistemas de Gestión deben ser aprobados por la propia Comisión Europea. La Comisión tardó mucho en (poder) aprobar nuestros Sistemas de Gestión por lo que los Programas se iniciaron con retraso. Asimismo las auditorías de cumplimiento de normativa siguen encontrando irregularidades (¡casi siempre de forma no de fondo!) que hacen que dichas operaciones de gasto no sean cofinanciables y por tanto se termine perdiendo la financiación comunitaria.

Evidentemente las preguntas que quedan en la mesa son: ¿Por qué se negoció por volumen en vez de por contenido? ¿Por qué se congelan partidas presupuestarias cofinanciadas en vez de otras que no lo son? ¿Por qué no nos esforzamos en cumplir con sistemas de gestión y tramitación administrativa conforme a lo que requiere la Comisión en vez de discutírselo?

Como estas preguntas son importantes de resolver ahora que ya se ha iniciado la negociación de futuro periodo 2014-2020 seguiremos hablando de ellas, pero de momento que sirvan como reflexión para entender mejor la decisión que el  Consejo de hoy tome sobre los remanentes de los Fondos y la lucha contra el paro juvenil.

Enrique Martínez Cantero

Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

Nota: este post fue publicado originalmente en http://tl.gd/fknll0 ·

Elecciones y políticas keynesianas

En #debatea5 4 hablaron de hacer políticas keynesianas y otro las ha aplicado durante años. No dijeron que éstas frenan la inversión privada.

No diré que las políticas keynesianas son en términos absolutos ni buenas ni malas pero hay que explicarlas y explicar sus consecuencias, sobre todo en un debate dirigido a los heterogéneos  35M de españoles que podemos votar. Éstas políticas proponen que el Sector Público debe gastar porque generará empleo y producción con un efecto multiplicador. Es decir será eficaz.

Pero el gasto público detrae recursos de la iniciativa privada: El ahorro va al gasto público o al gasto privado; es una elección no un complemento. Esto es el efecto crowding out o desplazamiento. Luego más gasto público garantiza resultados eficaces en primer lugar, si y solo si, su rendimiento (generación de actividad y empleo) es más alto que el coste de oportunidad perdido de haberlo invertido por el sector privado. ¿Se hace este ejercicio o se ha pensado que los recursos son infinitos?

Ejemplos: El Plan E o el Aeropuerto de Ciudad Real frente a la T4 o el AVE a Valencia. Pero también el gasto en la Alianza de Civilizaciones frente al impulso diplomático a favor de nuestras empresas en dónde sea necesario.

Recientemente lo que está ocurriendo es que el Sector Público español ha realizado gastos de tipo keynesiano sin efecto multiplicador. El gasto lo ha financiado con Deuda Pública. La Deuda la ha comprado el Sistema Financiero español donde están las Cajas de Ahorro. Como la Deuda es de baja calidad el penúltimo acuerdo Europeo le pone una “quita” del 20% que obliga a nuestro Sistema Financiero a recapitalizarse. Y en el caso de la Cajas ¿quién acude a esa recapitalización? …

Aquí está el problema de la falta de liquidez en España y no en el tipo de interés. No queda ahorro para que el Sector Privado invierta. Está todo en el Sector Público  y en esa zona gris oscura que son las Cajas y las Empresas Públicas.

Por este motivo es necesario primero reconocer el tamaño real de la Administración Pública en España y luego reformarla con dos criterios básicos: principio de subsidiariedad y unidad de mercado.

Enrique Martínez Cantero

Experto en estrategia y gestión pública por el IESE
CEO en Red2Red Consultores

Nota: este post fue publicado originalmente en http://tl.gd/e3q2vs

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