¿Por qué el caso Magdalena Álvarez no sería posible en Chile?

¿No pone este ejemplo en evidencia muchas de las cosas que tenemos que cambiar para fomentar otro tipo de actitudes y aptitudes en nuestros políticos y altos cargos en nuestras administraciones públicas?

Recién llegado a Chile, una de las grandes noticias políticas era que se había abierto un proceso de reprobación al Ministro de Educación por no haber desarrollado de manera correcta sus funciones administrativas. Formalmente este proceso en Chile se denomina Acusación ImpeachConstitucional y en inglés diríamos Impeachment. Más información aquí.
Rápidamente asocié este suceso al proceso de reprobación que en su momento se realizó en España a la entonces Ministra de Fomento Magdalena Álvarez en el Senado (ver aquí), después de haber sido rechazado en el Congreso (ver aquí) en relación a su gestión de la crisis creada por un frente polar en el sistema de transportes nacional.

El proceso seguido en Chile–acorde a su legislación y de manera sintética- fue el siguiente:

En primer lugar, en el Congreso de los Diputados se presenta, debate y vota la admisión a trámite del proceso de reprobación. El resultado fue su admisión, a pesar de que el Gobierno tenía la mayoría parlamentaria, pero funcionó la libertad de voto de los parlamentarios influida por su responsabilidad con el votante (por encima de con el partido) ya que la elección de los congresistas es directa por circunscripciones.

Una vez admitida a trámite se traslada al Senado donde se nombra una Comisión que actuará como tribunal, y donde acusación y defensa deben presentar sus argumentos y pruebas. Finalizado el proceso se resolvió la reprobación del Ministro, de nuevo con los votos de unos Senadores elegidos de manera directa y con libertad de voto.

Por definición legislativa, esta persona salió del Senado sin ser Ministro e inhabilitado para cargo público durante los siguientes 5 años.

Como recordarán, en el caso de Magdalena Álvarez también salió reprobada del Senado – algo francamente difícil en nuestro sistema parlamentario con disciplina de voto y listas cerradas en el Congreso-  como consecuencia de la ausencia de mayoría parlamentaria del Gobierno -algo difícil en España como consecuencia de nuestro sistema electoral-. Por tanto, se produjo su reprobación  contra toda probabilidad dado nuestro ordenamiento político, tal y como demuestra que no saliera adelante en el Congreso (por cierto, buen ejemplo de duplicidad administrativa frente a la complementariedad del ejemplo chileno).Soberanía

No obstante, después de la reprobación Magdalena Álvarez volvió a su despacho en el Ministerio, continuó en su puesto, y luego ocupó otros cargos públicos como el que mantenía hasta hace unos días  de vicepresidenta en el BEI del cual ha tenido que dimitir por su imputación en el caso de los EREs (ver aquí).

¿No pone este ejemplo en evidencia muchas de las cosas que tenemos que cambiar para fomentar otro tipo de actitudes y aptitudes en nuestros políticos y altos cargos de las administraciones públicas?

Enrique Martínez Cantero
Experto en Asuntos Públicos y Corporativos

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Acerca de Enrique Martínez Can
Presidente Government Performance Group "Govermance"

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